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Gira Latinoamérica 2024: Parte I – Panamá

“Panameño, vida mía, yo quiero que tú me lleves al tambor de la alegría”
El Tambor de la Alegría,
Juan Pastor Paredes, Carmen Lagnon.

Panamá, 30 de diciembre del 2023.

Escrito por Sofía Arango

Con una ubicación excepcional en América Central que permite conectar toda la región norte y sur del continente, una economía basada en el comercio marítimo y los servicios financieros, y una cultura fuertemente influenciada por los años en los que el canal de Panamá estuvo bajo control de Estados Unidos, Panamá era el lugar perfecto para iniciar nuestra travesía.

El día 30 de diciembre llegamos a las 3 de la tarde; pocas horas más tarde, comenzaría nuestra primera clase del Tour Latinos En Pizza 2024.

Nos sorprendió ser recibidos por una sala llena de estudiantes ávidos de aprender los secretos que nuestros maestros italianos venían a compartir sobre la pizza napolitana.

Es que, a pesar de que Panamá es un país pequeño, podemos mencionar dos factores importantes que han influido en la difusión de la pizza napolitana en el país. El primero, es la fuerte presencia de la comunidad italiana, ya que los ciudadanos italianos cuentan con ventajas legales de un tratado de amistad entre las dos naciones para obtener la residencia permanente en Panamá.

Uno de los mayores desafíos en la preparación de la masa de la pizza es la humedad y el clima tropical. Incluso en «invierno», las temperaturas del país no descienden de los 29 °C (85 °F), por lo que es imperativo contar con un espacio refrigerado para mantener la temperatura del impasto en un punto óptimo y prepararlo con un porcentaje de hidratación muy bajo.

Para encontrar el delicado equilibrio de la masa perfecta, los pizzeros locales también juegan a menudo con el porcentaje de levadura y tiempo de fermentación.

«Debo admitir que Panamá se convirtió en una segunda casa para mí».

Esto es más literal de lo que parece, ya que, al inicio de nuestra travesía, específicamente el tres de enero, fui a retirar mi tarjeta de residencia permanente panameña.

Recuerdo también que ese mismo día teníamos programado un evento de beneficencia para la Fundación Amigos del Niño con Leucemia y Cáncer (FANLYC) en asociación con una talentosa compañía de catering local, Pizza Verace.

El evento era en el patio de la fundación y ese día estaba al menos 32 °C a la sombra, lo cual hacía el trabajo de cocinar pizzas en un horno de 400°C una tarea bastanteagotadora.

Sin embargo, fue una de las experiencias más gratificantes que tuvimos en todo el tour porque además me permitió explorar una faceta de la organización que sueño con poder expandir en nuestros años siguientes en operación, que es el ayudar de forma significativa a comunidades vulnerables del continente por medio de la pizza.

Como nuestro lema dice “Cambiemos el mundo, un slice a la vez”. Ese día estuve segura de que lo lograríamos. Por ahora, ya habíamos hecho un montón en el poco tiempo en el que habíamos estado ahí, era momento de partir a la siguiente destinación.

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